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Todo lo que queríais saber sobre la Granja Móvil

Fuimos muchos los que en Semana Santa nos quedamos con ganas de conocer la Granja Móvil, que por problemas de última hora no pudieron venir a Bilbao esos días. La iniciativa tuvo un éxito enorme entre nuestros seguidores en Facebook y algunos nos preguntásteis en qué consistía este proyecto. Así que nos hemos puesto manos a la obra y en este post vamos a intentar explicaros todo sobre este gran proyecto que trata de acercarnos a los animales de granja, a sus alimentos, sus derivados, sus ciudados...

Un mundo que apasiona a los más pequeños pero con el que también disfrutan los mayores. En definitiva, una actividad  estupenda para compartir en familia de la que ahora os contamos todo. ¡¡Muy atentos!!


Puesta en marcha por Esther y Eneko en el precioso paraje natural del Valle de Villaverde hace ahora ya casi un año, la Granja Móvil nace de la necesidad de dar a conocer a los txikis los animales de granja, ya que aunque sea  muy triste decirlo, algunos de ellos no han visto uno en toda su vida. Fue el momento en el que a esta pareja se le encendió la bombilla. ¿¿Por qué no trasladarlos hasta las ciudades?? Así, todos los niños podrían vivir la experiencia de la granja en sus propios pueblos...  Y así, de esta idea, partió esta fantástica y novedosa iniciativa que, de hecho, es única en Euskadi.


Con mucho esfuerzo y apoyados en una formación muy ligada al mundo animal, Esther es una experta de la peluquería canina y Eneko un profesional cuidando todo tipo de animales (osos, panteras, linces, reptiles, águilas... ¡¡no se le resiste ninguno!!), trasladan su Granja Móvil allá donde se les requiere. Dentro de un vallado de madera de unos 30-40 metros cuadrados, suelen llevar un pony, ocas, patos de diferentes especies, gallinas japonesas, un perro pastor, palomas, conejos, cerdos enanos y muchos más hasta llegar a unos 50 animales. Los txikis los pueden ver, tocar... el contacto es totalmente directo. Además, también aprenden sus cuidados básicos como el aseo, el cepillado, algunas tareas de la granja... Y por si fuera poco, Eneko y Esther también organizan juegos como carreras de sacos, soka tira, carreras de huevos... Vamos, que aburrirse es... ¡¡misión imposible!! Tanto es así que casi siempre se quedan más tiempo del establecido porque la expectación que crean es enorme así como el gran número de personas que les visitan.


Aparte de todo esto, la pareja está acondicionando el terreno de Villaverde de Trucíos para poderlo abrir próximamente los fines de semana al público. En estos momentos ya están organizado algunos cursos. El día 10 y el 17 tienen preparada una actividad en la que enseñan a los txikis a pastorear y además podrán estar con el resto de los animales de la granja.


Y tienen en marcha otros talleres como el de ordeño, elaboración de quesos y yogures y otro para saber cómo se hacen los jerseys con lana de oveja y alpaca. Suelen durar unas cuatro horas con una pausa hacia la mitad para que los peques coman algo y repongan fuerzas. Y después... ¡¡¡a seguir aprendiendo y disfrutando!!!


También comentaros, que podéis contactar con ellos si queréis preparar un cumpleaños muy original rodeados de un montón de animales además de  globos, merendola, payasos y magia y un regalito al cumpleañero.  ¡¡¡Ah!!! Y otra cosa muy importante que no se nos puede olvidar contaros. Trabajan en hospitales, centros de Síndrome de Down y con personas enfermas. A través de la equinoterapia, zooterapia o hipoterapia promueven la rehabilitación en txikis o adolescentes a nivel neuromuscular, psicológico, cognitivo y social por medio de los caballos o perro como herramienta terapéutica.

Con todo lo que os hemos contado... ¿no os entran ganas de ir a concerles? Esperamos que esta pareja tenga mucha suerte y que en breve podamos visitarles. ¡¡Un #txikiplan perfecto para toda la familia!!

Vacaciones y manualidades de toda la vida en Tricotoki

Tricotoki es el primer centro craft de Bilbao. Para los que no somos muy entendidos, es una mercería moderna o una tienda-taller con encanto donde podemos encontrar todo lo relacionado con lo "hecho a mano" y donde aprender y practicar punto, ganchillo, patchwork, costura...

Las responsables de Tricotoki, que ya lleva cuatro años de andadura, se llaman Laia y Amaia. Con una tremenda ilusión y muchas ganas, llevan adelante este proyecto en la calle  Cosme Etxebarrieta 15. Allí podremos encontrar un montón de materiales y cositas para las labores y manualidades, como una gran selección de lanas de todos los colores y tamaños, complementos para el punto y ganchillo, telas y telares, ruecas y hasta pompón makers.

Y no solo eso, porque además de una tienda, en Tricotoki  también imparten clases de cualquier técnica hecha a mano. Aparte de las que ya hemos mencionado, enseñan a utilizar la máquina de coser, cestería, jabones, serigrafía y... hasta fotografía. ¡A estas chicas no se les resiste nada! Habitualmente sus talleres están dirigidos a adultos, aunque si algún niño o niña quiere acudir, siempre es es bienvenido.

Porque en el tema de txikis, Laia y Amaia tienen mucho que aportar. Además de ser emprendedoras, son un par de amatxus con dos txikis cada una. Según nos cuentan, intentan inculcar a sus hijos el gusto por las manualidades y, del mismo modo, también quieren transmitírselo a otros peques. Por ello, aportan su granito de arena a enriquecer la vida de nuestros hijos e hijas y en periodos vacacionales organizan unos estupendos talleres. En ellos fomentan la creatividad, se trabaja la motricidad fina de una manera divertida y se ven diferentes técnicas que habitualmente no se aprenden el los colegios y que forman parte de nuestras vidas.

Para muestra tenemos las actividades que tienen para esta Semana Santa. Han preparado varios talleres de costura, uno de ellos es para aprender a coser a mano, a coser botones y a hacer una bonita bolsa. Hay otro que les suele encantar en el que podrán hacerse su propia falda con la máquina de coser. Y también habrá actividades de macramé, de carvado de sellos o de repostería.



Tenéis que saber que los grupos son grupos reducidos y que en alguno de los talleres  pueden acudir con un adulto, porque a veces también queremos hacer algo juntos y compartir experiencias, madre/padre e hija/hijo. De forma individual o en familia, como podéis ver, cualquiera de estas opciones es muy apetecible para unos de esos días que vacaciones. ¿No os parece? Además, como aportación extra, los txikis conseguirán ver que ellos mismos pueden fabricar cosas, diseñarlas y llevarlas a cabo. Aprenderán a apreciar los trabajos que han hecho con sus manitas y después se los podrán llevar a casa.  Esto último les hace una ilusión tremenda.


Si os ha gustado alguno de los talleres, tenéis toda la información de las actividades de Semana Santa (duración, precios, edades, horarios...) en la página web de Tricotoki (tienda.tricotoki.com). Si lo preferís podéis pasaros directamente por Tricotoki en Cosme Etxebarrieta, 15 donde Laia y Amaia os atenderán gustosamente.

¡Ah! Una última cosilla, aparte de las actividades que organizan en la tienda, Tricotoki también os los puede llevar a cumpleaños o festejos. O sea que si os llama la idea, ya sabéis...

Así vivimos el período de adaptación al cole de nuestra peque

En  pleno ecuador del periodo de adaptación al cole de nuestra peque de dos añitos, nos hemos decidido a contar como llevamos esta experiencia que tanta controversia genera entre amas y aitas. En nuestro caso, repetimos por segunda vez, o sea que no nos ha pillado de "nuevos".  Y como ya sabíamos lo que nos esperaba, en casa pensamos que lo mejor sería que uno de los dos, aita o ama, cogiera parte de sus vacaciones en septiembre. Así pues, miramos los horarios y fue amatxu quien mejor lo tenía para poder hacer la famosa adaptación. Decidido.


Sin embargo,  cuando fue llegando el momento de comenzar el cole, amatxu se va dando cuenta  de que se ha pasado todo el año trabajando y ahora tiene que emplear parte de su merecido descanso en este loco mes en el que la peque comenzará el cole y la mayor volverá a sus clases . Pero bueno, quiere uno pensar, "todo sea por acompañar y ayudar a la txiki en su inicio escolar..., es una gran experiencia que compartir". Pero cuando te entregan ese "enrevesado horario", el susto es mayúsculo. Le das mil vueltas y al final eres consciente de que es una gran faena para amas, aitas, aitites, amamas, y toda la familia. Los que no sabéis de que va el tema os estaréis preguntando... "¿pero por qué? ¡tan terrible no puede ser!". Hombre pues tanto como terrible no, pero si es muy complicado organizarse...  os lo explicamos a continuación.

Que si los primeros cuatro días tan solo media hora, que si los siguientes cuatro tres cuartos de hora y así sucesivamente hasta alcanzar el lejano 30 de septiembre. Un jaleo monumental puesto que en algunos casos, como el nuestro, los horarios de nuestras hijas no coinciden.  La mitad de la adaptación la hemos hecho sin problemas al estar amatxu en casa, pero... ¿qué pasará cuando empiece a trabajar? Pues que queda por delante semana y media en la que la abuela será la encargada de llevar y recoger a las txikis, puesto que para nosotros resultará imposible. En casa, esta situación nos genera una sensación de no poder ser autosuficientes y tener que depender de terceros para que nuestras hijas estén atendidas. No lo llevamos bien. Para nada. Y acabas pensando que el conciliar vida laboral y  adaptación... como que son dos términos compatibles ¿no creéis?

Y... aunque no dudamos de que si los profesionales aconsejan esta experiencia, efectivamente resultara positiva para los niños y niñas, sí creemos que estar inmersos en este proceso durante un mes entero es excesivo. Se debería tener en cuenta que para algunas familias resulta totalmente inviable. ¿Qué sucede si no tienes a alguien que te eche una mano y tienes que trabajar? ¿Qué ocurre si no puedes coger vacaciones en septiembre? Pues como ya nos han comentado varias familias, sus hijos no pasarán por este proceso y comenzarán el cole el octubre.

Otro punto a resaltar es que después de mirar y remirar los horarios, de hacer croquis para coordinarte con amama, no logramos encontrarle la lógica a la "dichosilla" adaptación. Cuando la terminan, tan solo han estado en el cole un máximo de dos horas y media al día. El 1 de octubre ya pasan a un horario normal con siete horas, con jantoki y siesta. ¡Toma ya! De golpe y porrazo. Ah! Y se nos olvidaba comentarlo, en algunos centros, como el nuestro, también hay período de adaptación para el aula de tres años, o sea que el año que viene... repetimos!! Yupiiiiiiii, vuelta a empezar!!

Así que, por todo lo expuesto, nuestra humilde opinión es que la adaptación al cole debería ser o más corta u opcional, sobre todo por el esfuerzo que supone a las familias. De hecho, como nos han comentado varios amigos de fuera, ya se viene  haciendo así en algunos centros de Castilla y León y de Madrid.

Por lo menos nuestra chiquitina la está gozando estos primeros días en el cole. Está feliz con sus andereños, sus amiguitos y con todo el nuevo entorno que la rodea. O sea que al final parece que sí está vale para algo todo este esfuerzo. Y vosotros... ¿qué opinión tenéis acerca de este tema? ¿Si lo habéis pasado ya, cómo lo vivistéis? En caso de estar por venir...¿os habéis planteado qué es lo haréis?